26
Abr
Dublín, capital de Irlanda, sigue siendo un imán para empresas multinacionales por su entorno fiscal, su acceso al mercado europeo y una base de talento altamente cualificado. El tipo impositivo de sociedades sobre beneficios comerciales en Irlanda es del 12,5 %, cifra que ha atraído a muchos grupos internacionales. Sin embargo, esa ventaja fiscal convive con un escrutinio público y regulatorio creciente: prácticas percibidas como planificación fiscal agresiva pueden derivar en sanciones, litigios y daños reputacionales duraderos.Marco normativo relevante para precios de transferencia en IrlandaIrlanda aplica las directrices de la OCDE y ha incorporado la obligación de informes país por…
