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May
En 1846, un cirujano londinense Juan Hutchinson inventó el espirómetro, algo en lo que se sopla con fuerza, para medir el volumen de aire inhalado y exhalado a través de los pulmones. Es una idea bastante básica. Increíblemente, desde entonces, la tecnología apenas ha evolucionado. Hoy en día, el espirómetro moderno ni siquiera mide la cantidad de CO2 expulsado de los pulmones, un dato crucial para evaluar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Ahora, una startup de Cambridge, Reino Unido, ha desarrollado un nuevo dispositivo tecnológico radical que, según dice, es asequible, portátil, requiere una capacitación mínima y también mide…
